Música | Ólöf Arnalds + tUnE-yArDs

Fotografía realizada por Federico Álvarez - Cenizas en el aire

Durante su concierto, en un momento de agradecimiento a la organización, Ólöf Arnalds se llevo la mano a la cabeza y mientras se daba un golpe seco hizo un pequeño juego de palabras: «crazy coconut». Benditos esos locos, debía pensar, como los chicos de Coconut, que se atreven a montar algo como el Voces Femeninas en los tiempos que corren. Y los vamos a llamar locos, o por lo menos temerarios, porque programar tres fechas de esta caravana de chicas que es el Voces tiene mérito, pero también algo de locura kamikaze. Es una pena que últimamente cualquier iniciativa cultural se haya convertido en acto suicida y supongo que esa es una de las razones por las que la gente responde de esa manera, mezclando calidez y sorpresa, cuando huele que algo está saliendo bien. Y es que el festival salió bien: el público llenó el teatro y se entregó a rabiar en los conciertos (hacía tiempo que no escuchaba a un respetable pedir con tanta sinceridad un bis como en la recta final de Tune-Yards) y los grupos se mostraron entregados sobre el escenario y agradecidos con todos los presentes entre canción y canción.

Fotografía realizada por Federico Álvarez - Cenizas en el aire

Abrió la noche la islandesa, pizpireta, de negro intenso y haciendo honor al nombre del festival. Lo digo porque si algo llama la atención de Ólöf Arnalds es su voz, que se lleva el protagonismo con un timbre que puede recordar a una versión dulcificada de esa Joanna Newsom que ya visitó la ciudad unos años atrás. Ella lo sabe, y sobre el escenario arma las canciones para que brille, desnudando al máximo de arreglos las canciones (en Vigo se presentó en formato dúo, acompañada por Skuli Sverrisson a la guitarra eléctrica) y dejando que sea su voz y su presencia las que se ganen al público. Sonaron, durante un concierto un tanto corto, sin tiempo ni para un bis, temas de su último disco junto a concesiones al pasado como 'The Joke'.

Fotografía realizada por Federico Álvarez - Cenizas en el aire

Con Ólöf Arnalds ya cómodamente sentada en la primera fila y tras un pequeño descanso le tocó el turno a Merril Garbus. Comenzó acompañada del resto de la banda, pero haciendo uso únicamente de su voz, potente y carismática, a la que inmediatamente siguió el resto de componentes de Tune-Yards. Si algo queda claro desde la primera canción es que en la banda, la responsabilidad está repartida. Sobresale Garbus, pero también lo hacen sus coristas, auténticas todoterreno sobre el escenario, encargadas de todo lo que les pusiesen por delante: animar al personal, tocar percusión o bailar. Al final del concierto una sonora ovación para ellas que no puede ser más justa. Durante el concierto hubo concesión para los hits de la banda, ya sean los clásicos, como 'Bizness', o los nuevos, véase 'Water Fountain'. Tampoco se quedaron atrás 'Gangsta', para mi la mejor canción de la noche, o 'Powa' sexy, emocionante y sencilla, especialmente si la comparamos con el resto del repertorio de la banda. Del nikki nack (4AD, 2014) me quedo con 'Real Thing' con una Garbus envalentonada en lo vocal y con la réplica perfecta de las voces del resto de la banda. Uno de los momentos clave de la noche.

Fotografía realizada por Federico Álvarez - Cenizas en el aire

Para terminar, guiño al público con un discurso más que correcto en español y parada en boxes para afrontar los últimos temas. Para la ocasión rescató, armada con su ukelele, 'Fiya' de su Bird-Brains (Marriage Records/4AD, 2009). Broche de oro para una noche de las que dejan con ganas de saber que nos deparará la próxima edición del Voces Femeninas.

Fotografía realizada por Federico Álvarez - Cenizas en el aire

MurphComment