MÚSICA | CRÓNICA MUJERES + DEERS + THE BÄRDS

¿Te acuerdas del primer día que fuiste a coger setas con tu padre? ¿De tu primera relación zezuá? ¿De la monja que te arrancaba los dientes de leche en el colegio diciendo que no te dolería? Hay cosas que te marcan en la vida –lo de la monja para mí fue terrible-, y en este rincón de mi cerebro en el que guardo cosas tan diversas, he de incluir una cosa nueva desde este fin de semana.

Hablo del concierto de Mujeres celebrado en la Sala Clamores el pasado 18 de Octubre, que se ha encaramado por méritos propios en lo alto de mi lista de cosas que repetiría una y mil veces más. Eso sí, dejando pasar unos cuantos días entre medias de un concierto y otro porque ni Chuck Norris está capacitado para soportar tanto golpe.

El evento en sí reunía tres bandas que, realizando un estilo de música que podría englobarse en un mismo género denominado garaje, consiguen reacciones distintas entre los afortunados oídos que son dichosos de escucharles. Y la mezcla de los 3 que pudimos vivir en la Sala Clamores, resulta bastante interesante para dilucidar qué tiene calidad y qué no.

El asunto empezó alrededor de las 22:00 con The Bärds, y como ya avisamos en la previa realizada por Coolneeded, no son el típico grupo telonero que deseas que termine incluso antes de haber empezado.

Estos chicos tienen un directo más que aceptable, y más allá de eso, las ganas de hacer música les sobran. Se nota cuando un grupo joven está ilusionado y seguro de lo que hace, y en tan solo media hora fueron capaces de contagiar su espíritu irreverente a todo aquel que estaba dentro de la sala. Bravo por ellos.

La cosa siguió con Deers. 4 chicas con una sonrisa de oreja a oreja de principio a fin del concierto solamente explicable por la incredulidad propia que deben sentir por el momento tan increíble que están atravesando. Su pasado teloneo a The Libertines y el futuro a los Black Lips son más incomprensibles que cualquiera de las relaciones sexuales que pueda desempeñar Kiko Rivera con cualquier otro ser de nuestra misma especie.

Es cierto que poseen temas como “Trippy Gum” o “Bamboo” que grabadas suenan bien, e incluso me las pondría una tarde feliz de picnic con la familia puesto que el estilo que quieren desempeñar, como idea, es buena… pero a la hora de ponerla en práctica, quizá todavía las falte precisamente eso: práctica.

Y finalmente… a las 00:00, presentando “Aquellos Ojos” hicieron su aparición Mujeres. Y con ellos, hizo desaparición simultáneamente la vergüenza, el pudor, alguna que otra zapatilla y 8 litros de sudor entre cada uno de los 30 habitantes del pogo que se instaló en la parte central de la Sala Clamores.

Lo allí vivido no es explicable con palabras. Es la consagración –más si cabe- de un grupo cuyo concierto debería ser un MUST para todo aquel que le guste la música.

No es un “gritar por gritar”, ni un “saltar por saltar”; es la locura hecha música por parte de 4 tíos que no dudan en desgañitarse para hacer feliz a su alma y a su público.

Nos metieron en el bolsillo ya con el primer tema que tocaron, “Salvaje”, que sería posteriormente exigida de nuevo por algún rezagado que se la perdió por estar apurando la mítica Mahou verde de intermedio de concierto conseguida en algún asiático. Y lo que pasó desde el primer riff hasta el final del concierto es más fácilmente explicable con fotos que con palabras.

Cercanos con el público, involucrados en su trabajo y dominadores totales del escenario y de la música que realizan, Mujeres dieron un concierto difícilmente olvidable por todos aquellos que formaron parte de la locura de un tipo de show que un servidor no había tenido el placer de disfrutar en absolutamente ningún concierto de los que llevo a mis espaldas.

Me despido sin más, recomendándoos ciegamente escuchar y asistir a un concierto de Mujeres, y agradeciendo la aportación gráfica del fotógrafo deTorresValentí, que durante todo el concierto aguantó como un jabato embestidas de sudorosos enloquecidos para conseguir buen material.

¡Gracias Mujeres por lo vivido!